Investigadora Ikerbasque: Susana Rodríguez

Trabaja en la eliminación de tintes y pinturas de las aguas usando métodos ecológicos. En dichos métodos se utilizan hongos para biodegradar las pinturas. ¿En qué fase están sus investigaciones ahora?
En los últimos años hemos trabajado en la inmovilización de la enzima lacasa, producida por el hongo de putrefacción blanca Trametes pubescens, con el objeto de hacer la enzima más estable y reutilizable. Hemos conseguido resultados muy prometedores en biorreactores con lacasa inmovilizada a escala laboratorio operando en continuo en el tratamiento de un efluente textil artificial.
Tras mi incorporación al CEIT he redirigido mi investigación hacia la degradación de hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs) ya que su eliminación presenta mayor interés para las industrias de la zona. Actualmente, la aplicación de esta tecnología a escala industrial no es posible debido a su elevado coste pero seguimos investigando y confiamos en conseguir que sea competitiva económicamente frente a las tecnologías existentes.
¿Qué otras alternativas existen para reducir la contaminación de las aguas residuales por productos colorantes?
Las técnicas disponibles para la decoloración de tintes se basan principalmente en procesos físicos (adsorción, filtración, coagulación-floculación, intercambio iónico) y químicos (reactivo de Fenton, ozonización, oxidación fotoquímica, oxidación electroquímica). Estas tecnologías no pueden eliminar todas las clases de tintes por lo que usualmente se combinan dos o más para obtener resultados satisfactorios. Además dichas tecnologías presentan varios inconvenientes, tales como formación de lodos, uso de grandes cantidades de reactivos químicos, formación de subproductos tóxicos o elevados requerimientos energéticos. Ello hace necesario el desarrollo de nuevas tecnologías eficaces y ecológicas.
En qué ha cambiado su situación como investigadora desde que se incorporó al CEIT como investigadora Ikerbasque?
Ikerbasque me ha dado la posibilidad de tener una posición estable y de poder dedicarme por entero a la investigación. En mi puesto de trabajo anterior, como investigadora Ramón y Cajal en el departamento de Ingeniería Química de la Universidad Rovira i Virgili (Tarragona), la única posibilidad de estabilización era como profesor agregado lo cual suponía un paso atrás en mi carrera profesional. En el CEIT estoy poniendo a punto una línea de investigación hasta ahora inexistente en el centro, lo cual supone un gran esfuerzo pero también un gran reto.