Investigador Ikerbasque: Martin Cooke
Trabajas en el análisis de escenas de audición por ordenador, en la escucha activa, en la adquisición de una segunda lengua, en el reconocimiento robusto automático del habla y en la percepción del habla. ¿Cuál es, ahora, tu principal línea de investigación?
Aunque estas áreas se tratan a menudo como temas aparte y se investigan por separado, lo que las une, para mí, es el estudio de la comunicación humana mediante el habla, que se encuentra en el cruce de caminos de la psicología, la lingüística y la ingeniería. Todavía nos falta el conocimiento básico de cómo los oyentes son capaces de conversar en tal variedad de situaciones. La mayor parte de lo que sabemos proviene de estudios de laboratorio con habla clara, oyentes ideales y situaciones artificiales, pero el mundo real contiene mucho ruido y reverberaciones, oyentes que pueden estar comunicándose en una segunda o tercera lengua, y formas de hablar que cambian con el contexto. Mi principal interés está en saber cómo los oyentes afrontan estas situaciones poco ideales pero comunes. Uno de mis proyectos actuales trata de una investigación detallada de las confusiones rotundas; por ejemplo, un estímulo que la mayoría de los oyentes oyen de la misma manera pero incorrectamente. El objetivo es construir una “química” de la percepción del habla, que explique por qué el habla y el ruido reaccionan de determinadas maneras. Mi objetivo es atraer las respuestas de más de cien mil oyentes en lo que será probablemente el mayor experimento online de percepción del habla (http://thebiglisten.org.uk ). Por ahora, será en inglés, pero pronto también en castellano y en euskera.
Has organizado la primera competición de separación del habla con el investigador Te-Won Lee (UCSD, EE.UU). ¿De qué trata?
La competición reunió a científicos de varios países para enfrentarse al problema de reconocer el habla con dos personas hablando simultáneamente. Esto es algo que los oyentes humanos son bastante capaces de hacer, pero es una ardua tarea para los ordenadores. El propósito de tal competición no era solamente el encontrar qué técnicas funcionan mejor, sino también inspirar nuevas investigaciones en colaboración y conseguir que nuevos investigadores con talento se sientan interesados. Un equipo de IBM ganó la competición.
Ahora trabaja como profesor Ikerbasque en la Universidad del País Vasco. ¿Cuál ha sido el principal cambio entre el trabajo en la universidad de Sheffield y el trabajo que está desarrollando ahora? ¿Por qué decidió venir al País Vasco?
Sigo trabajando con el objetivo de entender los fundamentos de la percepción del habla con ruido. Mi impresión es que los niveles de ruido en el País Vasco son mayores que los del Reino Unido; por lo tanto, ¡los oyentes tienen un mayor reto aquí! Bromas aparte, trabajar en el País Vasco significa que tengo acceso a oyentes con una experiencia lingüística más amplia comparándola con la experiencia británica monolingüe, lo que beneficiará mis investigaciones de modelos computacionales de adquisición de la segunda lengua. Venir al País Vasco ha sido una decisión fácil para mí, dado que mi familia más cercana ya se encontraba aquí y por primera vez íbamos a tener la oportunidad de vivir en el mismo país. Tuve suerte, además, porque pude convencer a varios de mis estudiantes de doctorado para que vinieran de Sheffield aquí. También quisiera atraer a otros científicos de talento para trabajar aquí, dado que las matrículas son mucho más baratas, si las comparamos con las de otros países, como el Reino Unido. Recientes desarrollos, como el Basque Centre on Cognition Brain and Language (BCBL) de San Sebastian, evidencian que el País Vasco será un importante núcleo en las investigaciones del habla, de la escucha y de la lingüística en los próximos años.