Investigador Ikerbasque: Enrique Zuazua
¿Cuáles son los objetivos del centro BCAM? ¿Qué novedades aporta a la investigación de las matemáticas aplicadas, comparándolo con otros centros?
El BCAM es un centro de investigación creado para que se convierta en un nodo de referencia en todo el mundo en el campo de las matemáticas aplicadas. Para ello, intentamos atraer a investigadores de probado talento y experiencia internacional. Tenemos muy claro que la herramienta más valiosa de las matemáticas son los propios investigadores.
Nuestro trabajo consta de varios ejes. Uno de ellos es, por supuesto, investigar los aspectos más profundos de las matemáticas. Otro de los ejes pretende investigar y trabajar en los límites de las matemáticas, es decir, en aquellos puntos limítrofes entre las matemáticas y la ingeniería y las demás ciencias. Por eso hemos elegido para el centro el eslogan “Matematika mugaz bestalde” (“Las matemáticas al otro lado de la frontera”), inspirado en un poema de Bernardo Atxaga. Pretendemos trabajar de forma conjunta con la ingeniería, las telecomunicaciones, las ciencias de los materiales y la biología, tomando como eje principal la computación avanzada. Y queremos, además, completar y canalizar todo este trabajo a través de una gestión comprometida con la excelencia.
Puesto que el BCAM es un centro creado por la sociedad vasca, queremos mostrar y explicar a la sociedad la fuerza de las matemáticas, así como las conclusiones y los resultados de nuestras investigaciones. Además, también pretendemos, de forma específica, acercar las matemáticas a los jóvenes.
Hoy en día, podemos ver y manipular en la pantalla del ordenador muchas cosas hasta hace poco imposibles de ver y de computar, y ese hecho tiene una importancia capital tanto en el modo en que se investiga como en los temas de investigación propiamente dichos. El BCAM nace en ese contexto complejo y ésa es su característica singular. Se trata de un centro de matemática aplicada creado en el País Vasco en el siglo XXI, abierto al mundo y al servicio de la sociedad, con objeto de materializar las nuevas matemáticas.
El próximo mes de junio se inaugurarán en Zamudio las instalaciones provisionales del centro y se formará una comisión científica. ¿Quién formará parte de dicha comisión? ¿Qué temas se tratarán?
La comisión científica la constituirán las personas de referencia directamente relacionadas con los campos de investigación que pretendemos desarrollar en el primer plazo estratégico (2009-2012). Los miembros de dicha comisión serán los mandatarios del centro en todo el mundo pero también evaluarán nuestro trabajo de forma muy exigente. Presentarán y evaluarán la estrategia del BCAM, tanto los proyectos mismos como el perfil de los investigadores.
Todos los miembros de la comisión son investigadores y matemáticos excelentes y de dilatada experiencia, como Juan José Manfredi, catedrático y decano de la Universidad de Pittsburgh en Estados Unidos, Pierre-Louis Lions, profesor del Collège de France que recibió la medalla Fields en 1994 y Sir John Ball, de la Universidad de Oxford, antiguo responsable del International Mathematical Union (IMU). La comisión la completan Jean-Michel Coron, catedrático de la Universidad Pierre et Marie Curie, Leszek Demkowiczek, de la Universidad de Austin-Texas, y Sem Borst, miembro de Bell Labs y catedrático de la Universidad de Heindhoven en los Países Bajos. Hemos conseguido reunir a un variado grupo de científicos excelentes y únicos.
¿Qué ha supuesto para usted aceptar la dirección del centro BCAM?
Cuando los matemáticos ingresamos en la universidad siendo muy jóvenes, iniciamos la trayectoria científica que definirá toda nuestra vida. Para la mayoría, además de la investigación, el reto principal es formar grupos, formar a los jóvenes y asegurar que ellos seguirán con el trabajo iniciado. El único modo de conseguirlo es crear un centro específico, definir su personalidad, darse a conocer internacionalmente y tener la posibilidad de integrarse en la red internacional de centros de investigación. El reto es enorme. La energía y el trabajo necesarios se multiplican cada día, pero supone también la oportunidad de dar una nueva dimensión al proyecto científico de uno.
Y poder hacer algo así en tu país después de vivir tantos años fuera es un auténtico sueño. El BCAM ha nacido gracias a la política de ciencia e innovación impulsada por Ibarretxe y su gobierno. Esperamos que el próximo gobierno haga suyos estos mismos postulados.
Para hacer frente al futuro, necesitamos contar con modelos similares a los centros BERC. Por nuestra parte, seguiremos trabajando sin descanso para que la sociedad vasca y todos los matemáticos del mundo cuenten en Bilbao con un centro específico y excelente de matemática aplicada. Además, trabajar en euskera será también una de nuestras características.