Investigador Ikerbasque: Durk Gorter
¿Cuál es la situación de las lenguas minoritarias de Europa? ¿Y, más en concreto, cuál es la situación de la lengua vasca?
La pregunta es muy amplia y la respuesta no es simple ni uniforme. Existen numerosas publicaciones que hablan sobre ese tema, y muestran que cada lengua tiene su propia historia y su propio desarrollo.
Existen más de 200 lenguas minoritarias en Europa, lenguas que se han hablado en el territorio específico de cada una de ellas desde “tiempos inmemoriales”. Algunas de estas lenguas, como el frisón o el bretón, se hablan en un único estado, mientras que otras se hablan en varios estados como, por ejemplo, las lenguas sami que se hablan en Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia, o el catalán que se habla en Andorra, Francia, Italia y España. Hay también comunidades lingüísticas minoritarias fronterizas. Es el caso del alemán en Bélgica, la República Checa, Dinamarca, Hungría, Italia, Polonia y Eslovaquia, o el del esloveno en Austria e Italia. Todas esas lenguas minoritarias tienen en común su situación de “inseguridad” y la necesidad que tienen de protección y de apoyo. La situación de algunas lenguas minoritarias, como la lengua vasca o el galés, es mejor debido a la puesta en marcha de una decidida política lingüística. En esos lugares, es realmente notable la revitalización de la lengua. Sin embargo, otras lenguas minoritarias están al borde de la extinción. Es el caso del frisón oriental, hablado en la Baja Sajonia (Alemania) o del livonio en Letonia, que cuentan ya con muy pocos hablantes y ningún apoyo.
Usted ha señalado que existe una relación entre la lengua y la economía. ¿En qué se concreta dicha relación?
La economía de la lengua es una subdisciplina de pleno derecho y algunos investigadores han dedicado una gran parte de su carrera a estudiar las diversas y complejas conexiones existentes entre ambas disciplinas. Las relaciones entre lengua y economía pueden estudiarse desde la perspectiva de la influencia de la lengua en la economía, pero también en el otro sentido. Se puede analizar el valor monetario directo o el coste de las actividades lingüísticas (por ejemplo, mayores ingresos para individuos multilingües o el coste de la traducción). O también puede analizarse el valor añadido indirecto (por ejemplo, cuántas personas valoran su lengua materna o las señales bilingües en el paisaje lingüístico). He tenido la suerte de colaborar en una red europea, SUSDIV, junto con algunos economistas medioambientales de Italia y el Reino Unido, a fin de estudiar algunos aspectos del valor añadido del multilingüismo en el paisaje lingüístico y en el contexto escolar.
Si tenemos una lengua minoritaria en un entorno multilingüe, ¿cuál es el mejor modelo educativo para garantizar el plurilingüismo? Cuando una lengua minoritaria es la lengua más utilizada en un área determinada, ¿el modelo educativo debería adaptarse a esa situación?
Cada sistema educativo tiene su propia historia y ésta se encuentra arraigada en su tradición administrativa. Por lo tanto, no es posible importar un modelo ideal desde el exterior. El modelo más adecuado para una situación determinada depende de su propio contexto, así como de otros factores como la calidad del profesorado, el desarrollo de modernos materiales de aprendizaje, la disponibilidad de financiación o los deseos de los progenitores de los alumnos. En cuanto al modo de enseñanza de las lenguas, depende también en gran medida de los objetivos fijados o de los resultados finales de la educación: ¿Cuál es el objetivo? ¿“Producir” individuos multilingües perfectamente equilibrados, capaces de utilizar con la misma facilidad cada lengua (si es que algo así es posible) o, más modestamente, pretende conseguir un multilingüismo funcional? Dependiendo de cuál sea el objetivo, se intentará conseguir el mismo o distinto nivel de comprensión, lectura, fluidez verbal y escrita en cada una de las lenguas del sistema educativo. El uso relativo de una lengua minoritaria, una lengua mayoritaria, una lengua internacional (inglés) o de lenguas aportadas por los inmigrantes en la sociedad es sólo una de las circunstancias que influyen en el modo en que se organiza la enseñanza y el aprendizaje de una lengua en el sistema educativo.
¿Cómo ha influido en su carrera científica la aceptación de la oferta de trabajo que le hizo Ikerbasque?
Ikerbasque me ha dado la oportunidad de venir al País Vasco, un auténtico laboratorio de multilingüismo en Europa, donde se están produciendo desarrollos interesantes tanto en la política lingüística como en el sistema educativo. Además, tengo tiempo para investigar y publicar artículos en colaboración con compañeros de trabajo brillantes. En la actualidad, la investigación académica es una labor internacional y es posible estar en contacto con redes de compañeros de trabajo repartidos por todo el mundo. El ‘lugar’ ya no es tan importante en esta sociedad conectada, pero, de todos modos, vivir y trabajar en San Sebastián es un beneficio añadido.